En el término municipal de Elche existe la mayor concentración de palmeras de toda Europa, calculándose entre 200.000 y 300.000 el número de las mismas.
Hay bastante unanimidad en aceptar que el origen de este palmeral es fenicio, lo cual haría suponer que la existencia de las palmeras datileras en Elche se remonta a unos 2.000/5.000 años. Por otra parte la parcelación, ordenamiento, riego y cultivo de la palmera se remonta a la época de la dominación árabe.
La ciudad agrícola que era Elche en los siglos anteriores a su actual actividad industrial, incluía el cultivo de los dátiles y las palmas junto a los hortícolas tradicionales para el consumo local.
Por todas partes aparece el paisaje salpicado de palmeras. La singularidad y la belleza paisajística del palmeral de Elche convierten al mismo en un parque natural único en el continente europeo, que le ha merecido obtener en Noviembre del año 2000 la distinción de Patrimonio de la Humanidad.